China se abre a la industria farmacéutica
Las principales compañías farmacéuticas han visto en China un campo de enorme potencial para el desarrollo de sus actividades
Madrid, 29 septiembre 2005 (azprensa.com)
John Patterson, director ejecutivo de Desarrollo de AstraZéneca, ha venido manteniendo una serie de fructíferas reuniones en Pekín con el comisionado de la SFDA Zheng Xiaoyu y el director general del CDE (Centro de evaluación de medicamentos) doctor Zhang Xianglin, en las que se intercambiaron opiniones sobre el compromiso de investigación que esta compañía está desarrollando en China y el apoyo que necesitan de las autoridades para acelerar las aprobaciones de los ensayos clínicos como parte del programa de desarrollo de medicamentos a nivel mundial.
“En el pasado, China siempre ha llegado tarde, por razones tanto internas como externas. Nuestro plan para implicar a China en Desarrollo mundial, es introducir el país en la red mundial, de modo que nuestros medicamentos lleguen al mercado chino con la misma rapidez que al resto del mundo”, ha declarado Patterson.
Un aspecto importante a considerar, esencialmente en el campo de la investigación clínica, es lo referente a las diferencias étnicas. “Habitualmente está relacionada con la farmacocinética de los productos, es decir, la concentración plasmática que se ha alcanzado o el tiempo que el medicamento permanece en el organismo”, explica Patterson.
Así, en los momentos iniciales del desarrollo de nuevos medicamentos es necesario hacer más estudios cinéticos en los diferentes grupos étnicos, a fin de determinar si los chinos o los japoneses u otros grupos de pacientes van a necesitar un tratamiento diferente en el programa.
La medicina personalizada no es tan “personalizada”, especialmente “cuando hablamos de aproximadamente 1.300 millones de chinos”, señala Patterson, “pero al menos esto ayudará a seleccionar a los pacientes que tienen más probabilidad de responder, o a aquellos con pocas probabilidades de sufrir un efecto secundario en particular. Esto nos permite conseguir unos medicamentos mejores y veremos salir de los laboratorios de investigación un montón de medicamentos dirigidos a grupos específicos de pacientes”.
Las principales compañías farmacéuticas han visto en China un campo de enorme potencial para el desarrollo de sus actividades. Así, por ejemplo, en el caso de AstraZéneca “más del 80% de nuestros productos se fabrican localmente y se suministran al mercado chino y esto tiene una repercusión positiva sobre cómo contempla el gobierno chino a nuestra compañía”.
Otro factor importante para poder acceder rápidamente al mercado es tener medicamentos realmente novedosos. “Los pacientes chinos, los líderes de opinión chinos y el gobierno chino admiten que estamos ayudando a mejorar la salud de la población china. Descubrimos tratamientos para enfermedades para las cuales no existen medicamentos o bien aportamos tratamientos mejores. Esta es la esencia de nuestro trabajo”, concluye Patterson.
Con una población de 1.300 millones de habitantes y una presencia aún muy reducida de las grandes compañías farmacéuticas internacionales, China es el gran reto para el crecimiento de esta industria en los próximos años. Con la elevada cualificación de sus profesionales y la creciente apertura de barreras, quizás no sea extraño verles en poco tiempo ocupando puestos directivos a nivel mundial.
Madrid, 29 septiembre 2005 (azprensa.com)
John Patterson, director ejecutivo de Desarrollo de AstraZéneca, ha venido manteniendo una serie de fructíferas reuniones en Pekín con el comisionado de la SFDA Zheng Xiaoyu y el director general del CDE (Centro de evaluación de medicamentos) doctor Zhang Xianglin, en las que se intercambiaron opiniones sobre el compromiso de investigación que esta compañía está desarrollando en China y el apoyo que necesitan de las autoridades para acelerar las aprobaciones de los ensayos clínicos como parte del programa de desarrollo de medicamentos a nivel mundial.
“En el pasado, China siempre ha llegado tarde, por razones tanto internas como externas. Nuestro plan para implicar a China en Desarrollo mundial, es introducir el país en la red mundial, de modo que nuestros medicamentos lleguen al mercado chino con la misma rapidez que al resto del mundo”, ha declarado Patterson.
Un aspecto importante a considerar, esencialmente en el campo de la investigación clínica, es lo referente a las diferencias étnicas. “Habitualmente está relacionada con la farmacocinética de los productos, es decir, la concentración plasmática que se ha alcanzado o el tiempo que el medicamento permanece en el organismo”, explica Patterson.
Así, en los momentos iniciales del desarrollo de nuevos medicamentos es necesario hacer más estudios cinéticos en los diferentes grupos étnicos, a fin de determinar si los chinos o los japoneses u otros grupos de pacientes van a necesitar un tratamiento diferente en el programa.
La medicina personalizada no es tan “personalizada”, especialmente “cuando hablamos de aproximadamente 1.300 millones de chinos”, señala Patterson, “pero al menos esto ayudará a seleccionar a los pacientes que tienen más probabilidad de responder, o a aquellos con pocas probabilidades de sufrir un efecto secundario en particular. Esto nos permite conseguir unos medicamentos mejores y veremos salir de los laboratorios de investigación un montón de medicamentos dirigidos a grupos específicos de pacientes”.
Las principales compañías farmacéuticas han visto en China un campo de enorme potencial para el desarrollo de sus actividades. Así, por ejemplo, en el caso de AstraZéneca “más del 80% de nuestros productos se fabrican localmente y se suministran al mercado chino y esto tiene una repercusión positiva sobre cómo contempla el gobierno chino a nuestra compañía”.
Otro factor importante para poder acceder rápidamente al mercado es tener medicamentos realmente novedosos. “Los pacientes chinos, los líderes de opinión chinos y el gobierno chino admiten que estamos ayudando a mejorar la salud de la población china. Descubrimos tratamientos para enfermedades para las cuales no existen medicamentos o bien aportamos tratamientos mejores. Esta es la esencia de nuestro trabajo”, concluye Patterson.
Con una población de 1.300 millones de habitantes y una presencia aún muy reducida de las grandes compañías farmacéuticas internacionales, China es el gran reto para el crecimiento de esta industria en los próximos años. Con la elevada cualificación de sus profesionales y la creciente apertura de barreras, quizás no sea extraño verles en poco tiempo ocupando puestos directivos a nivel mundial.
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