Archive for May, 2010

Botox, Eficaz para diversas indicaciones terapéuticas

Written by post on Saturday, May 29th, 2010 in Farmacos.

Más de 2.5 millones de pacientes a nivel mundial han sido tratados con Botox de manera efectiva a lo largo de 20 años

Actualmente el uso de la Toxina Botulínica Tipo A mejor conocida como BOTOX® ha tenido un gran aporte en diversas áreas terapéuticas como urología, neurología y ortopedia principalmente, así como también en el área de oftalmología, ginecología, rehabilitación y gastroenterología, en donde ha demostrado un gran avance en el tratamiento y recuperación de pacientes con ciertos padecimientos.

Entre los problemas neuromusculares donde se emplea el BOTOX® se encuentran las distonías y la espasticidad asociada a parálisis cerebral infantil (por esclerosis múltiple o después de un evento vascular cerebral y lesión postraumática). Asimismo, es la única Toxina Botulínica tipo A indicada para tratar el problema de vejiga hiperactiva, un padecimiento urológico que se caracteriza por la urgencia y la frecuencia de ir al baño, así como la incontinencia urinaria.

En los últimos años las opciones para el tratamiento de diversos problemas neuromusculares ha ido en aumento, es decir, existen otras formas de toxina botulínica tipo A que no son intercambiables ni bioequivalentes, por lo que los riesgos para el paciente también son mayores, debido a que muchos de ellos carecen de estudios clínicos y de respaldo regulatorio necesarios para garantizar su calidad, seguridad y eficacia en el paciente.

“BOTOX® es un relajante muscular muy potente y de larga duración, cuya seguridad y eficacia está documentada en cientos de estudios clínicos a nivel mundial; su fórmula única es altamente segura y le permite tener la más alta potencia y calidad de todas las neurotoxinas terapéuticas” señaló el doctor Humberto Juárez Jiménez, especialista en neurología del hospital Médica Sur.

Al igual que en el área cosmética, la Toxina Botulínica Tipo A, se aplica directamente en el músculo afectado relajándolo y debilitándolo lo que permite que la rehabilitación y recuperación en el paciente sea más rápida y efectiva. Cabe mencionar que el efecto del BOTOX® tiene una duración aproximada de 4 hasta 12 meses dependiendo de la indicación, posterior a los cuales el especialista evalúa si es necesario volver a aplicar el medicamento.

A decir del doctor Juárez. “Es importante destacar que el BOTOX® debe ser manejado únicamente por especialistas certificados en su área y que estén capacitados para su aplicación, ya que son los únicos que podrán valorar si el paciente es candidato o no del medicamento, así como las dosis que se le deberán suministrar”.

En la actualidad BOTOX® ha demostrado tener un margen terapéutico superior a cualquier otra toxina; dicha eficacia ha sido demostrada tanto en estudios preclínicos como clínicos en nuestro país mientras que a nivel mundial 2.5 millones de pacientes han sido tratados de manera efectiva y segura a lo largo de 20 años.

En México, la Secretaría de Salud, aprobó la Toxina Botulínica Tipo A, BOTOX® para su uso terapéutico en 1993.

mundodehoy.com

Expertos señalan que el miedo a que los bloqueadores beta agraven la EPOC es infundado

Por Ed Edelson
Reportera de Healthday

LUNES, 24 de mayo (HealthDay News/DrTango) — La tradición médica dice que los bloqueadores beta que se utilizan para tratar la enfermedad del corazón no deberían administrarse a personas que también tienen una enfermedad pulmonar grave, pero un estudio holandés reciente sugiere que esta creencia es falsa.

Un estudio de más de 2,200 personas que tenían enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), un diagnóstico que incluye enfisema y bronquitis crónica, encontró que la supervivencia era mejor entre los que tomaban bloqueadores beta que entre los que no lo hacían, afirma un informe publicado en la edición 24 de mayo de la revista Archives of Internal Medicine por médicos del Centro Médico Universitario de Utrecht.

“Hasta donde sabemos, éste es el primer estudio de observación que demuestra que el tratamiento a largo plazo con bloqueadores beta podría mejorar la supervivencia y reducir el riesgo de exacerbación de la EPOC en un amplio espectro de pacientes diagnosticados con EPOC”, escribieron los investigadores.

“Esto es muy diferente de lo que enseñamos hoy a nuestros estudiantes de medicina”, comentó el Dr. Don D. Sin, profesor de medicina en la Universidad de Columbia Británica en Vancouver, Canadá, y coautor de un editorial acompañante. “Nuestras enseñanzas tradicionales se equivocan”.

La acusación contra los bloqueadores beta ha sido que, si bien mejoran la función del corazón, pueden hacer que las vías respiratorias se contraigan, un problema para las personas que tienen EPOC, explicó Sin. “Demostraron en este artículo que incluso a las personas con EPOC que tomaban bloqueadores beta les iba muy bien, mejor que a las personas que no los tomaban”, apuntó.

Los temores en torno a los bloqueadores beta y la EPOC datan de la década los 80, cuando se informó de “algunos efectos desagradables en pacientes con asma, especialmente a dosis altas”, dijo el autor del estudio, el Dr. Frans H. Rutten, profesor asistente de medicina en Utrecht. El estudio demuestra que estos medicamentos se pueden manejar con seguridad para las personas con EPOC, señaló.

“No sé de ningún problema real ahora mismo, especialmente cuando se empieza a tomar una dosis baja de manera que las vías respiratorias bronquiales puedan adaptarse a los medicamentos”, dijo Rutten.

La EPOC se diagnosticó en 560 pacientes al inicio del estudio en 1996 y 1, 670 desarrollaron la afección al final del mismo, en 2006. De éstos, a 665 les fueron recetados bloqueadores beta para tratar enfermedades cardíacas, mientras que a 1,565 no.

Durante un periodo de seguimiento medio de 7.2 años, el 27.2 por ciento de los que tomaron bloqueadores beta murieron, en comparación con 32.3 por ciento de los que no lo hicieron. La incidencia de exacerbación (un ataque grave) de la EPOC fue de 42.7 por ciento entre los usuarios de bloqueadores beta y de 49.3 por ciento entre los no usuarios.

El estudio no es la última palabra sobre los bloqueadores beta y la EPOC, señaló Sin. Esto tendría que provenir de un estudio aleatorio y controlado, que casi con seguridad nunca se hará, señaló.

“Si yo tuviera un ataque al corazón, no me gustaría participar en un ensayo clínico en el que hay una probabilidad de 50 por ciento de recibir un placebo”, señaló Sin. “Así que este estudio quizá sea la mejor evidencia que obtengamos”.

Y el incentivo de los beneficios que se derivan de un mayor uso de bloqueadores beta no existe para que para una compañía farmacéutica financie un ensayo como éste, ya que los bloqueadores beta están ampliamente disponibles en la forma económica de genéricos, agregó.

Sin reconoció que ha sido “un caso aparte” en el tema, ya que receta bloqueadores beta a las personas que tienen EPOC. “Pero con este trabajo, me siento mucho más confiado de que los pacientes de EPOC puedan tolerar los bloqueadores beta”, apuntó.

Existen algunas excepciones, destacó Sin. “Para las personas que tienen un asma muy grave y vías respiratorias muy reactivas, soy mucho más prudente”, destacó. “Empezaría con la menor dosis posible, y a partir de ahí aumentaría la dosis”.

healthfinder.gov

Leyes de Murphy

Sin embargo, los expertos aseguran que los beneficios para el corazón de los medicamentos para el colesterol superan estos riesgos

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

JUEVES, 20 de marzo (HealthDay News/DrTango) — Investigadores británico informan que las personas que toman estatinas, medicamentos para reducir el colesterol, podrían estar en mayor riesgo de disfunción hepática, insuficiencia renal aguda y cataratas.

Las estatinas, que incluyen éxitos de ventas como Lipitor, Pravachol, Crestor y Zocor, se recomiendan para pacientes que tienen el colesterol elevado. Los estudios han demostrado que estos medicamentos son efectivos para reducir el riesgo de enfermedad cardiaca y ataque cardiaco.

Aunque los medicamentos se han relacionado por mucho tiempo con un riesgo elevado de problemas musculares, el nuevo estudio en el que participaron dos millones de pacientes halló otros “efectos adversos potenciales de las estatinas, principalmente miopatía [un problema muscular], insuficiencia renal aguda, disfunción hepática y cataratas, y ha mostrado que dos de estos tienen un efecto de respuesta a la dosis”, señaló la Dra. Julia Hippisley-Cox, investigadora líder y profesora de epidemiología clínica y práctica general de la Universidad de Nottingham.

Desde un punto de vista más positivo, el estudio no halló relación entre el uso de estatinas y el riesgo de una amplia variedad de cánceres (como las malignidades de estómago, colon, pulmón, renal, mama o próstata), así como ninguna conexión con la enfermedad de Parkinson, la artritis reumatoide, los coágulos, la demencia o las fracturas.

Además, según los expertos, teniendo en cuenta el beneficio bien conocido del medicamento para reducir el riesgo de enfermedad cardiaca, los nuevos hallazgos no son razón para que los pacientes le teman a las estatinas.

El informe aparece en la edición en línea del 21 de mayo de BMJ.

Para el estudio, Hippisley-Cox y su colega Carol Coupland, profesor asociado de estadística médica, recolectó información sobre más de dos millones de personas, entre ellas 226,000 pacientes que eran usuarios nuevos de estatinas. Entre esos pacientes, buscaron resultados adversos entre enero de 2002 y junio de 2008.

Como se anotó en estudios anteriores, el uso de estatinas también se relacionó con un riesgo mayor de problemas musculares más graves. Además, hallaron que el riesgo de insuficiencia renal aguda y disfunción renal se elevó a medida que aumentó la dosis de estatinas.

Pero estas píldoras populares también tuvieron beneficios. Hippisley-Cox y Coupland hallaron que por cada 10,000 mujeres de alto riesgo tratadas con estatinas, hubo unos 271 casos menos del asesino número uno, la enfermedad cardiaca y ocho casos menos de cáncer esofágico.

Sin embargo, entre esas mismas 10,000 mujeres, el uso de estatinas se relacionaría con 74 pacientes adicionales que desarrollarían disfunción hepática, 23 que llegarían a desarrollar insuficiencia renal aguda, 307 que llegarían a desarrollar cataratas y 39 pacientes que llegarían a desarrollar problemas musculares. Para los hombres, los hallazgos fueron similares, con la excepción de que los índices de enfermedad muscular fueron superiores.

Estos problemas fueron similares para las diversas estatinas tomadas, con la excepción de Lescol, que pareció conllevar un riesgo superior de insuficiencia hepática, frente a los demás medicamentos.

Los investigadores hallaron que el riesgo de efectos adversos duró mientras se tomaban los medicamentos, pero fue mayor durante el año que se inició el tratamiento.

El Dr. Alawi A. Alsheikh-Ali, cardiólogo consultor del Instituto de Servicios Cardiacos de la Ciudad Médica del Jeque Khalifa en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos) y coautor de un editorial acompañante señaló que, en general, “los hallazgos del estudio son reconfortantes”.

Los efectos secundarios musculares y hepáticos son sustancialmente reversibles y las estatinas no parecen estar relacionadas con el cáncer, dijo. “Cuando se equilibran los efectos secundarios para el hígado frente a ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares, que se evitan con estatinas, la ecuación favorece el uso de estatinas entre quienes están en riesgo de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular, como lo recomiendan las directrices profesionales actuales”, señaló Alsheikh-Ali.

El estudio recalca que las estatinas son seguras en general, pero como cualquier intervención en medicina, no están completamente libres de efectos secundarios, agregó. “Esto corrobora pero no cambia la práctica actual”.

Además, tiene mucho sentido recetar estatinas a pacientes que más probablemente se beneficiarán de ellas, señaló Alsheikh-Ali. “Este análisis no debería usarse para asustar a los usuarios actuales de estatinas ni para negarle los beneficios de la prevención con estatinas a la gente que está en riesgo de ataque cardiaco o accidente cerebrovascular.

Otro experto, el Dr. Gregg C. Fonarow, profesor de medicina y director del Centro de Cardiomiopatía Ahmanson-UCLA de la Universidad de California en Los Ángeles, también señaló que el estudio sólo halla una relación entre las estatinas y estos efectos secundarios y no demuestra que hubieran causado el problema.

“Se ha demostrado en varios ensayos clínicos prospectivos y al azar controlados con placebo con miles de hombres y mujeres que estaban en riesgo o que tenían enfermedad cardiovascular que previene el ataque cardiaco, el accidente cerebrovascular y las muertes cardiovasculares prematuras”, señaló Fonarow. “Estos ensayos bien controlados también han demostrado que los beneficios de la terapia con estatinas superan sustancialmente los riesgos potenciales”.

La gente que tiene o está en riesgo de enfermedad cardiovascular que recibe tratamiento con estatinas “debería continuar el tratamiento con estatinas, mientras que los que no reciben tratamiento deberían hablar con su médico acerca de si comenzar terapia con estatinas, junto con modificaciones del estilo de vida”, dijo.

healthfinder.gov


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Un estudio halla que el ajo, el ginko y la hierba de San Juan podrían alterar el equilibrio de sangrado y coagulación v

Por Alan Mozes
Reportera de Healthday

JUEVES, 13 de mayo (HealthDay News/DrTango) — Un investigación reciente revela que la gente que toma warfarina (Coumadin), un anticoagulante recetado, podrían incrementar su riesgo de complicaciones para la salud si toman complementos herbales o no herbales.

De hecho, ocho de cada diez de los complementos más populares de los EE. UU. podrían suscitar preocupaciones de seguridad respecto a la warfarina, a la vez que afectan la efectividad del medicamento.

“Específicamente, examiné el uso de warfarina, pero el asunto real es que incluso los complementos herbales entran dentro de la categoría de alimentos y no son regulados como los medicamentos recetados, pero igualmente tienen los efectos de un medicamento en el organismo”, advirtió Jennifer L. Strohecker, autora del estudio y farmaceuta clínica del Centro Médico Intermountain de Salt Lake City.

“La warfarina es un medicamento de muy alto riesgo que se puede relacionar con consecuencias graves si no se maneja adecuadamente”, agregó. “Sin embargo, la warfarina se deriva de una planta, el meliloto. De hecho, muchos de nuestros medicamentos recetados provienen de plantas. Entonces, resulta sumamente importante para los pacientes reconocer que, simplemente porque un hierba no se comercializa como un medicamento recetado, [eso] no significa que no tenga efectos similares sobre el organismo”.

Strohecker y sus colegas deben presentar sus hallazgos el jueves en la reunión anual de la Heart Rhythm Society en Denver.

Los autores anotan que cerca de veinte por ciento de los estadounidenses toman actualmente algún tipo de complemento herbal o no herbal.

Para medir la manera en que esto productos podrían interactuar con la warfarina, los investigadores clasificaron veinte de los complementos herbales y veinte de los no herbales más populares a partir de los datos de ventas de 2008 y luego examinaron cómo afectaba su uso tanto la tendencia a la coagulación como el sangrado.

Se halló que más de la mitad de los complementos herbales y no herbales tenían impactos directos o indirectos sobre la warfarina. Se halló que cerca de las dos terceras partes de todos los complementos elevaban el riesgo de sangrado entre los pacientes que tomaban el anticoagulante, mientras que más de la tercera parte redujo la efectividad del medicamento.

Según el equipo, un aumento en el riesgo de sangrado se relacionó específicamente con el uso de complementos de arándano, ajo, ginko y serenoa.

La glucosamina/condroitina, los ácidos grasos esenciales, los productos de varias hierbas, la onagra, la coenzima Q10, la soya, la melatonina, el ginseng y la hierba de San Juan afectaban la efectividad de la warfarina, tanto que suscitaban la necesidad de hacer ajustes en la dosis recetada del medicamento.

“No estoy en contra del uso de complementos herbales de ningún modo”, recalcó Strohecker. “Pero los médicos necesitan hablar proactivamente sobre este asunto con sus pacientes por las posibles consecuencias”.

El Dr. Richard L. Page, cardiólogo y catedrático de medicina de la Universidad de Wisconsin en Madison, y presidente de la Heart Rhythm Society, considera que el problema más grande en este caso es una mala comunicación entre médico y paciente.

“Los médicos no siempre saben qué toman sus pacientes”, dijo. “Los complementos podrían ser muy útiles. O quizá no estén proporcionando el tipo de atención que buscan los pacientes cuando, esencialmente, se están automedicando. Esto resulta particularmente importante cuando estos complementos pueden interactuar con los medicamentos recetados que podría estar recomendándole su médico”.

“Este informe es importante”, aseguró Page, “porque examinan un medicamento muy común, la warfarina, que tiene una ventana terapéutica muy angosta. Esto significa que demasiado es malo porque causa sangrado, y que muy poco es malo porque no logra el efecto anticoagulante deseado. El punto es que hay que tener cuidado para agregar complementos nuevos si está tomando medicamentos recetados existentes, y hable con su médico al respecto si lo hace”.

Un representante del sector de los complementos tiene una opinión ligeramente distinta.

Duffy MacKay, vicepresidente de asuntos científicos y de regulación del Council for Responsible Nutrition, con sede en Washington, el principal gremio del sector de los complementos dietéticos, señaló que “aquí el asunto es realmente más que la warfarina”.

“Simplemente es un medicamento muy sensible”, dijo. “La warfarina misma tiene una lista enorme de medicamentos, alimentos y medicamentos de venta libre que interactúan con ella. Si se toma demasiado o muy poco, puede ser muy peligrosa”.

“Entonces, es como sensacionalista sugerir que hay una situación con los complementos dietéticos específicamente”, agregó MacKay.

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