Archive for August, 2010

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El hallazgo contradice una investigación anterior que encontró que Avandia era más peligroso que Actos

Por Amanda Gardner
Reportero de Healthday

MARTES, 24 de agosto (HealthDay News/HolaDoctor) — Un estudio reciente halla que el riesgo de ataques cardiacos o de muerte luego de tomar Avandia y Actos, medicamentos para la diabetes que reducen la glucosa en sangre, es casi el mismo.

Este hallazgo contradice de forma directa a otros estudios que encontraron que el riesgo era elevado para Avandia (rosiglitazona), pero no para Actos (pioglitazona). Sin embargo, los hallazgos, en línea con algunos estudios previos, complican el panorama para médicos y pacientes que intentan elegir el mejor medicamento con menos efectos secundarios.

“La historia de la rosiglitazona se vuelve cada vez más interesante y confusa. Parece que cada vez que tenemos un estudio que indica un problema con el medicamento, aparece otro que encuentra todo lo contrario”, dijo el Dr. Kirk Garratt, director clínico de investigación cardiovascular de intervención del Hospital Lenox Hill en Nueva York.

En julio, los miembros del panel asesor de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE.UU. recomendaron añadir una segunda advertencia de recuadro negro en la etiqueta de Avandia para alertar sobre los peligros cardiacos, aunque, al menos de momento, Actos queda fuera de esta medida.

Pero un experto cree que ambos medicamentos, que pertenecen a una clase conocida como tiazolidinedionas, se deberían evitar.

“Desde el punto de vista cardiaco no se ha demostrado que estos medicamentos ayuden y probablemente sí aumenten el riesgo [de problemas cardiacos]“, señaló el Dr. Bryan Henry, cardiólogo y profesor asistente de medicina en la Facultad de medicina de la Universidad de Rochester en Nueva York. “Creo que Glucofago (metformina) debería ser siempre el medicamento de primera línea para comenzar el tratamiento”.

Aunque no prevengan los ataques cardiacos o accidentes cerebrovasculares, se ha demostrado que Avandia y Actos evitan algunas de las complicaciones microvasculares de la diabetes, como problemas del riñón y neuropatía.

El nuevo estudio, que aparece en la edición del 24 de agosto de la revista Circulation: Cardiovascular Quality and Outcomes, difiere de muchos ensayos anteriores en varios aspectos, lo que podría explicar las diferencias en los resultados.

“Parece que los pacientes de este estudio eran más jóvenes [una edad media de 54 años] y más sanos que lo observado en otros estudios: sólo alrededor del 2 por ciento tenía afecciones cardiacas preexistentes”, señaló Garratt. “Lo más importante, las tasas de eventos [cardiovasculares] eran notablemente bajas. De hecho, las tasas de eventos eran tan bajas que no fue posible analizar los subgrupos, para ver si variables como la función renal o ataque cardiaco previo influían en la respuesta a la rosiglitazona”.

Los autores del estudio analizaron los datos de las recetas de casi 30,000 pacientes de diabetes tipo 2 que estaban afiliados a un seguro privado grupal.

El riesgo de ataque cardiaco, insuficiencia cardiaca o de muerte rondaba el 4 por ciento casi a los tres años sin importar el medicamento que el paciente estaba tomando.

“Nuestro estudio analizó una población de pacientes con seguro privado, por lo que estos podrían ser potencialmente más jóvenes y saludables”, dijo la autora principal del estudio Debra Wertz, directora de resultados de investigación de HealthCore, Inc., la filial de investigación de la compañía de seguros WellPoint, que financió el estudio.

El periodo de tiempo de este estudio, de principios de 2001 hasta finales de 2005, también pudo haber afectado los hallazgos. “A lo largo del tiempo, los patrones de tratamiento podrían cambiar y afectar las diferencias. El uso de Avandia, por ejemplo, ha cambiado bastante”, apuntó, y se prescriben menos recetas.

“Como declaración general, esto no va a cambiar las prácticas de receta en sí, pero sí ofrece una herramienta más para que pacientes y médicos evalúen el uso de la rosiglitazona y la pioglitazona”, agregó Wertz. “Creo que es útil que los médicos y pacientes sean conscientes de todos los datos que hay disponibles y que luego usen esa información para tomar decisiones”.

healthfinder.gov

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Un fármaco menos en la lucha contra el Alzheimer

Written by medicamentos on Saturday, August 21st, 2010 in Farmacos.

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  • Detienen los ensayos con un fármaco experimental por sus riesgos
  • La esperanza está en diagnosticarlo antes de que aparezcan síntomas

Lo que ha ocurrido en las últimas semanas refleja bien el punto en el que se encuentra la investigación sobre el Alzheimer en la actualidad. Pocos días después de conocer un trabajo que abre nuevas puertas al diagnóstico precoz de esta enfermedad neurodegenerativa, la compañía Eli Lilly ha decidido suspender el desarrollo de un nuevo fármaco al comprobar que, no sólo no beneficia a los pacientes, sino que incluso podía empeorar su estado.

El diagnóstico avanza, pero el tratamiento se encuentra estancado. Así podría resumirse la situación después del varapalo que ha supuesto el anuncio de Lilly, que llevaba millones de dólares invertidos en la última década con la esperanza puesta en semagacestat; un fármaco que ha pasado oficialmente a mejor vida.

El tratamiento se estaba probando desde hace años en 2.600 individuos con un Alzheimer muy avanzado. Sin embargo, aunque los científicos no confiaban en que detuviese el avance de la enfermedad, sí esperaban que lograse al menos detenerlo. Lo que se encontraron, muy al contrario, es que el nuevo compuesto aumentaba el deterioro cognitivo e incluso aumentaba ligeramente el riesgo de cáncer de piel.

Como analiza en sus páginas el diario ‘The New York Times’, la suspensión del ensayo supone un duro golpe, pero no sólo para la compañía. El fármaco, como otros centenares de compuestos en investigación, trata de bloquear una enzima (gamma-secretasa) encargada de la producción de las placas de la proteína beta amiloide que se acumulan en el cerebro de los pacientes con este tipo de demencia (unos 26 millones en todo el mundo).

Y lo más curioso es que semagacestat no sólo consiguió atravesar la barrera que protege al cerebro de elementos extraños, sino que efectivamente cumplió su objetivo y redujo la producción de beta amiloide. Entonces, ¿qué falló?

Ésa es la pregunta a la que habrá que aprender a responder a partir de ahora, lo que podría poner en cuestión numerosos de los datos sobre el origen de la enfermedad y obligar a buscar tratamientos desde una aproximación más compleja. La compañía Lilly, por ejemplo, ya ha anunciado que seguirá evaluando a los participantes en el ensayo para ver qué ocurre en su cerebro, incluso aunque ya no estén tomando el fármaco retirado.

Diagnóstico precoz

Pero el descubrimiento de nuevas claves para avanzar en el tratamiento tendrá que ir de la mano del diagnóstico precoz, para tratar de alterar el curso de la enfermedad antes de que sea demasiado tarde; cuando las pérdidas de memoria indican que las células cerebrales ya están dañadas irremediablemente.

Es en este campo en el que se ha conocido la buena noticia de las últimas semanas. Se trata de un análisis del líquido de la médula espinal dado a conocer en las páginas de la revista ‘Archives of Neurology’ capaz de predecir casi con un cien por cien de precisión el diagnóstico antes de que el individuo comience a manifestar ningún síntoma (precisamente gracias a la presencia de la proteína beta amiloide).

Falta aún tiempo hasta que estos análisis puedan estar disponibles de manera generalizada y, como señalaba con cautela un editorial en la misma revista, también habrá que valorar hasta qué punto se puede extender su uso, teniendo en cuenta que ofrecen un diagnóstico para una patología sin un tratamiento convincente hoy por hoy.

elmundo.es

Frases para El Alma

Lilly frena un nuevo fármaco para el Alzheimer por empeorar los síntomas

Written by medicamentos on Thursday, August 19th, 2010 in Farmacos.

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NUEVA YORK, 18 Ago. (Reuters/EP) -

Lilly ha decidido suspender el desarrollo de semagacestat, uno de sus compuestos experimentales para el tratamiento del Alzheimer, después de que los resultados preliminares de dos estudios en fase III –en los que se comparaba esta sustancia con placebo en más de 2.600 pacientes con Alzheimer de leve a moderado– demostraran que los pacientes que tomaban semagacestat empeoraban sus problemas cognitivos y habilidad para realizar tareas cotidianas, además de presentar un mayor riesgo de sufrir cáncer de piel.

Esta determinación, anunciada este martes por Lilly, supone un duro golpe para esta farmacéutica, así como a sus esfuerzos en la difícil tarea de encontrar nuevos medicamentos contra el Alzheimer, que afecta a unos 26 millones de personas en el mundo.

En la actualidad, esta enfermedad puede tratarse con ‘Aricept’ (Pfizer), que tienen mínimos efectos en la mejora de sus síntomas. El pasado marzo, un compuesto de Medivation y Pfizer falló en su última etapa de investigación.

No obstante, la compañía ha advertido de que esta decisión no afectará al desarrollo de los ensayos clínicos que están en marcha con solanezumab, su otro compuesto en desarrollo para el Alzheimer.

Ambos compuestos experimentales se focalizaban en actuar sobre la proteína beta-amiloide, de la que se piensa podría jugar un papel esencial en el desarrollo de esta enfermedad. Sin embargo, ambas sustancias actúan de un modo diferente.

europapress.es

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Además, se observaron menos muertes en el grupo que tomaba diuréticos sin marca luego de 8 a 13 años

MARTES, 13 de agosto (HealthDay News/HolaDoctor) — Los medicamentos de marca costosos para reducir la presión arterial no son mejores para prevenir la enfermedad cardiovascular que los diuréticos genéricos más antiguos, según revela información de largo plazo de un estudio de gran tamaño.

Participaron más de 33,000 pacientes de hipertensión arterial seleccionados de manera aleatoria para tomar un diurético (clortalidona) o uno de dos medicamentos más nuevos, un bloqueador de calcio (amlodipina) y un inhibidor de la ECA (lisinopril).

Los datos del ensayo de uso de antihipertensivos y tratamiento para reducir los lípidos para prevenir el ataque cardiaco (Antihypertensive and Lipid-Lowering Treatment to Prevent Heart Attack Trial, ALLHAT), publicado en 2002, mostró que luego de entre cuatro y ocho años de seguimiento, el diurético fue mejor que el bloqueador de calcio para prevenir la insuficiencia cardiaca y mejor que el inhibidor de la ECA para prevenir el accidente cerebrovascular, la insuficiencia cardiaca y la enfermedad cardiovascular general.

Los hallazgos señalan que las diferencias entre los medicamentos se redujeron luego de ocho a trece años de seguimiento. Sin embargo, el diurético seguía siendo mejor en dos áreas. Comparado con los pacientes que tomaron el diurético, los del grupo del inhibidor de la ECA presentaron un índice de mortalidad 20 por ciento superior por accidente cerebrovascular, mientras que los del grupo del bloqueador del canal de calcio presentaron un índice 12 por ciento mayor de hospitalización y muerte por insuficiencia cardiaca.

Los resultados tenían previsto presentarse el viernes en el Foro Internacional del Corazón y Congreso del Corazón de China en Pekín.

“Continuamos extrayendo datos que hemos recolectado durante el ensayo”, aseguró en un comunicado de prensa de la Universidad de Loyola el Dr. Paul Whelton, presidente y director general del sistema de salud de la universidad y presidente de ALLHAT.

ALLHAT es financiado por el Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre.

healthfinder.gov

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Avandia y Actos aumentan las probabilidades de fracturas óseas en hombres y mujeres de edad avanzada, según un estudio

Por Amanda Gardner3
Reportero de Healthday

JUEVES, 29 de julio (HealthDay News/HolaDoctor) — Una nueva investigación halla que dos medicamentos para la diabetes que se recetan ampliamente podrían elevar el riesgo de fracturas óseas en mujeres posmenopáusicas con diabetes tipo 2.

También se observó un riesgo de fractura en hombres a los que se les había recetado Avandia o Actos más un diurético con acción sobre el asa de Henle.

Ésta no es la primera vez que se observa tal relación, lo que aumenta las dudas en torno a si estos medicamentos, que pertenecen a la clase conocida como tiazolidinediona (TZD), deberían ser la primera opción de tratamiento para la diabetes tipo 2.

“Este hallazgo plantea la pregunta de si esta clase de medicamentos es lo mejor para los pacientes. Hay muchos otros buenos medicamentos que se pueden usar en la diabetes, el mejor es dar a los pacientes insulina, que no tiene efectos secundarios reales y se utiliza desde hace 80 años”, observó Steve Hammes, jefe de endocrinología del Centro Médico de la Universidad de Rochester. “Cada vez es más claro que como agente de primera línea, las tiazolidinedionas no son probablemente una buena idea”.

“Ésta ha sido mi peor preocupación desde hace tiempo”, añadió la Dra. Mary Ann Banerji, directora del Centro de Tratamiento de la Diabetes en el Centro Médico Downstate de la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY) en esa misma ciudad. “También, ¿qué pasa con los diuréticos de asa? Todos usamos estos medicamentos y la cuestión que deberíamos considerar en realidad es si podemos usar otros medicamentos. ¿Cuáles son los riesgos y los beneficios?”.

Los hallazgos podrían apartar a los médicos de ambos medicamentos, pero sobre todo de Avandia, señaló Hammes.

A principios del verano, un comité asesor de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. dio un duro golpe a la rosiglitazona (Avandia) cuando concluyó que elevaba el riesgo de ataque cardiaco y que debía permanecer en el mercado sólo con controles más estrictos.

Por otra parte, la pioglitazona (Actos) no se ha relacionado con un mayor riesgo cardiaco.

Pero antes se había observado un riesgo de fractura en ambos medicamentos y ya se incluye en el etiquetado de los mismos.

“Creo que hay suficiente datos para poner en duda el uso de Avandia”, señaló Hammes. “La mayoría de los médicos van a rehuir de este medicamento y, en nuestra clínica también lo haremos. Si tenemos que recetar a alguien TZD, optaremos mejor por Actos”.

Estos investigadores analizaron los datos de un estudio observacional inicial de pacientes de diabetes, algunos de los cuales tomaban TZD.

Las mujeres mayores de 50 que tenían fracturas óseas eran 71 por ciento más propensas a que se les hubiera recetado el medicamento TZD.

En los hombres, el mayor riesgo (más del triple) se observó entre los que tomaban TZD y diuréticos de asa, pero no sólo en uno u otro.

Y en ambos sexos, el riesgo aumentaba mientras más tiempo durara la persona tomando la medicación, lo que representa un problema particular, de acuerdo con Banerji.

“Las personas tienen diabetes por muchos años y no por un periodo corto de tiempo. No se puede recetar estos medicamentos a los pacientes por largo tiempo”, señaló. “Debemos ser muy cuidadosos al recetar TZD y esperar a una nueva clase de TZD que comprenda del todo el proceso de la [enfermedad] para dar en el blanco correcto y no en otros objetivos no anticipados”.

No obstante, Hammes destacó que el estudio, que aparece en la edición de octubre de la Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, tiene algunas limitaciones. Por ejemplo, no fue un estudio controlado aleatorio ni tampoco los datos se obtuvieron de un estudio original diseñado para analizar este problema.

Los autores, de la Universidad de Michigan y otras instituciones, abogaron por ensayos aleatorios más grandes.

healthfinder.gov

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