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2010

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Es seguro tomar Plavix y un medicamento para la acidez estomacal al mismo tiempo

Tomar inhibidores de la bomba de protones no mitigó el efecto del anticoagulante en un ensayo clínico

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

MIÉRCOLES, 6 de octubre (HealthDay News/HolaDoctor) — Los medicamentos para la acidez estomacal como los inhibidores de la bomba de protones se pueden tomar de manera segura junto con el anticoagulante Plavix, de acuerdo con un nuevo estudio.

Existía la preocupación de que estos medicamentos, también conocidos como IBP (PPI, por sus siglas en inglés), podrían interferir con la capacidad de Plavix (clopidogrel) para hacer su trabajo.

“Este es un dato tranquilizador de que no hay ninguna interacción clínicamente significativa entre clopidogrel y los IBP”, dijo el investigador principal, el Dr. Deepak L. Bhatt, jefe de patología del Sistema de Salud de Atención de Veteranos de Boston.

“Esto contradice estudios observacionales y no aleatorios anteriores que mostraron que si una persona tomaba clopidogrel y un IBP, la capacidad de clopidogrel para proteger contra afecciones como un ataque al corazón resultaba afectada”, destacó.

Además, este es el primer ensayo clínico aleatorio que demuestra que el uso profiláctico de los IBP en pacientes que toman Plavix reduce el sangrado gastrointestinal, destacó.

Los médicos suelen recetar estos dos medicamentos combinados para prevenir la coagulación y reducir el riesgo de sangrado estomacal, lo que puede ser una complicación grave en pacientes que toman Plavix.

Los ensayos aleatorios y doble ciego que comparan los resultados de pacientes que toman un medicamento o placebo u otro fármaco se consideran el “estándar por excelencia” de los ensayos clínicos, ya que pueden demostrar realmente lo que experimentan los pacientes.

Por el contrario, los estudios de observación utilizan datos de registros de pacientes u otras fuentes para obtener un cuadro de los resultados de los pacientes. Dado que estos datos provienen de una experiencia anterior, las conclusiones de estos estudios pueden encontrar asociaciones, pero no establecer las causas de los resultados.

El informe aparece en línea en la edición del 6 de octubre de la revista New England Journal of Medicine.

Para el estudio, Bhatt y sus colegas asignaron de manera aleatoria a 3,873 pacientes que necesitaban Plavix a Plavix solo o combinado con omeprazol (Prilosec) o un placebo; los pacientes también recibieron aspirina.

Durante seis meses, 51 pacientes experimentaron sangrado gastrointestinal. Esto equivalía a una tasa de sangrado de 1.1 por ciento entre los que tomaban Plavix más Prilosec y de 2.9 por ciento entre los que tomaban Plavix y un placebo, hallaron los investigadores.

Además, 109 pacientes tuvieron un ataque cardiaco, murieron o necesitaron otro procedimiento cardiaco. La tasa de estos eventos fue de 4.9 por ciento entre los que recibieron Prilosec y de 5.7 por ciento entre los que recibieron un placebo, encontró el grupo de Bhatt.

Más pacientes que tomaban Prilosec tuvieron un mayor riesgo de diarrea, apuntaron los investigadores.

El estudio también tuvo dos limitaciones importantes, señalaron los investigadores. El ensayo finalizó antes de tiempo debido a la pérdida de financiación del patrocinador, Cogentus Farmacéutica, y a que el número de participantes no fue lo suficientemente grande como para descartar la posibilidad de una diferencia clínicamente significativa de eventos cardiovasculares, como ataque al corazón, por el uso de un IBP.

Sin embargo, el estudio no encontró aumentos significativos en el riesgo de eventos cardiovasculares, incluso en el grupo de alto riesgo, informaron los investigadores.

“Esto debe ser muy tranquilizador para los médicos, ya que no tienen que preocuparse por ninguna mala interacción”, señaló Bhatt.

Con respecto al estudio, el Dr. Gregg Fonarow, profesor de cardiología de la Universidad de California en Los Ángeles, dijo que “son muchas las preocupaciones significativas que tan tenido lugar por estudios de observación y pruebas de la función plaquetaria de que los inhibidores de la bomba de protones como Prilosec pueden interferir con el efecto antiplaquetario de clopidogrel, aumentando el riesgo de los pacientes de sufrir eventos cardiovasculares”.

“Este ensayo es tranquilizador, ya que no encontró ninguna señal de daño cardiovascular cuando se administran inhibidores de la bomba de protones a pacientes que toman clopidogrel y aspirina”, apuntó Fonarow, que no participó en el estudio. “El uso profiláctico de los inhibidores de la bomba de protones podría ser apropiado para pacientes que están en mayor riesgo de sangrado gastrointestinal”.

Otro experto, el Dr. James Brophy, profesor de medicina y epidemiología del Hospital Royal Victoria en Montreal, dijo que “una buena parte del problema de las primeras investigaciones en esta área fue que se basaron en la observación y por tanto están sujetas a sesgos potenciales. El presente estudio es un gran paso hacia adelante ya que fue un estudio aleatorio”.

Este último hallazgo, junto con el hecho de que otros estudios recientes no han confirmado los estudios anteriores que sugieren un aumento de eventos cardiovasculares adversos, es tranquilizador, dijo.

“Por el momento, los datos de que los IBP se pueden recetar con seguridad si hay un indicio clínico reconfortan”, apuntó Brophy. “La historia parece un excelente ejemplo del fenómeno Proteo, los resultados que en un principio causaron mucha preocupación demostraron no ser tan extremos como se temió al principio”.

De hecho, un estudio danés reciente también encontró que tomar Plavix y un IBP al mismo tiempo era seguro y que no mitigaba los efectos de Plavix.

healthfinder.gov

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La FDA restringe el acceso a Avandia

by medicamentos on 27/09/2010

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La FDA restringe el acceso a Avandia

Al citar los riesgos cardiacos, la agencia también ordena la revisión de investigaciones claves sobre el impacto cardiovascular; los legisladores europeos suspenden las ventas del medicamento

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

JUEVES, 23 de septiembre (HealthDay News/HolaDoctor) — En respuesta a las preocupaciones importantes acerca de los riesgos, los funcionarios sanitarios estadounidenses restringieron gravemente el uso de la rosiglitazona, un medicamento para la diabetes (Avandia) para los pacientes con diabetes tipo 2 que no pueden controlar la enfermedad cuando toman otros medicamentos.

Los funcionarios de la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos también le ordenaron al fabricante del medicamento, GlaxoSmithKline, que obtuviera una revisión independiente de un ensayo clave realizado por el laboratorio sobre los efectos del medicamento para el corazón. Además, suspendieron otro ensayo realizado por el laboratorio que comparaba a Avandia con su competidor, la pioglitazona (Actos).

“Debido a preocupaciones sobre la seguridad cardiovascular, la FDA está anunciando acciones de regulación sobre medicamentos que contengan rosiglitazona”, aseguró durante una conferencia de prensa matutina la Dra. Margaret A. Hamburg. “La FDA está restringiendo significativamente el uso de estos productos exigiéndole al fabricante enviar una Estrategia de Evaluación y Mitigación del Riesgo [EEMR]“.

La FDA le está exigiendo a GlaxoSmithKline que desarrolle un programa que restrinja el acceso al medicamento a aquellos pacientes para los que no han funcionado otros tratamientos.

Además, los médicos tendrán que establecer y documentar la elegibilidad de un paciente para usar Avandia. También deberán informarle a los pacientes sobre los riesgos de seguridad cardiovascular relacionados con Avandia. Los pacientes tendrán que reconocer que comprenden estos riesgos.

Se permitirá a los que actualmente usan Avandia continuar usando el medicamento, aseguró Hamburg. Sin embargo, en cuanto se implemente la EEMR, estos pacientes también necesitarán que sus médicos justifiquen el uso de ese medicamento.

Los funcionarios de la FDA consideran que este programa reducirá significativamente la cantidad de personas que toman Avandia.

Según la agencia, no hubo suficiente evidencia de los riesgos cardiovasculares de Avandia para retirar el medicamento del mercado, por lo que optó en cambio por restringir su uso.

Pero en Europa, la Agencia Europea de Medicamentos ha suspendido la comercialización del medicamento y ha forzado a los pacientes a encontrar otro medicamento para controlar su glucemia. La suspensión continuará en vigor a menos que surjan datos nuevos que muestren que los beneficios de los medicamentos superan los riesgos.

La FDA anotó que Avandia también se vende en combinación con otros medicamentos para la diabetes, como la metformina, que se vende como Avandamet, o como la glimepirida, que se vende como Avandaryl.

Avandia pertenece a una clase de medicamentos conocidos como tiazolidinedionas y su uso debe tener lugar en conjunto con dieta y ejercicio para controlar la glucemia en pacientes de diabetes tipo 2.

La FDA también le ha ordenado a GlaxoSmithKline que conforme un grupo independiente de científicos para revisar el ensayo clínico de ese laboratorio conocido como RECORD, que estudió la seguridad cardiovascular de Avandia, frente a los medicamentos estándares para la diabetes. Durante la revisión del ensayo hecha por la agencia, surgieron preguntas acerca de sesgo en la identificación de eventos cardiovasculares.

“Creemos que esta revisión clarificará aún más este ensayo y la seguridad de la rosiglitazona”, aseguró Hamburg.

Como fue publicado, el ensayo RECORD no mostró ningún riesgo cardiovascular por Avandia, señaló durante la conferencia de prensa, la Dra. Janet Woodock, directora del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la FDA.

Sin embargo, “por ahora no podemos confiar en estos resultados”, advirtió Woodock.

Además, la FDA suspendió el ensayo actual del laboratorio, llamado TIDE. Este ensayo compara Avandia con Actos y con medicamentos estándares para la diabetes. “Este estudio no cumple con los criterios de seguridad para estudios en este momento”, explicó Hamburg.

Los funcionarios señalaron que, luego de que se termine la revisión del ensayo RECORD, la FDA podría decidir tomar alguna medida.

La Dra. Ellen Strahlman, directora médica de GlaxoSmithKline, aseguró en una declaración que “nuestra preocupación principal continúan siendo los pacientes con diabetes tipo 2 y estamos haciendo todos los esfuerzos necesarios para asegurar que los médicos de Europa y los EE. UU. tienen toda la información que necesitan para ayudarles a entender cómo afectan estas decisiones de regulación a ellos y a sus pacientes”.

Según el laboratorio, las ventas mundiales de Avandia durante la primera mitad de 2010 alcanzaron $500 millones. En los EE. UU., cerca de 600,000 personas actualmente toman Avandia, según Hamburg.

El Dr. Ronald Goldberg, profesor del Institutito de Investigación de la Diabetes de la facultad de medicina Miller de la Universidad de Miami, señaló que “teniendo en cuenta toda la evidencia que indica riesgo, a pesar de no ser concluyente por más imaginativo que se sea, surge a un nivel que justifica restringir su uso [el de Avandia].

Debido a que hay una alternativa similar, Actos, que no se ha demostrado que aumente el riesgo cardiovascular, “se pensaría que hay poco lugar para Avandia”, dijo.

Goldberg dijo que ya no receta Avandia, excepto para los pacientes que lo han estado usando por muchos años. Además, seguir el proceso para determinar si los pacientes son idóneas para tomar Avandia hará que muchos médicos ni siquiera consideren Avandia como tratamiento para la diabetes, dijo.

healthfinder.gov

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Los medicamentos para la anemia podrían constituir una amenaza para algunos pacientes renales

Un estudio halla que los que responden mal a medicamentos como Aranesp están en mayor riesgo de problemas cardiacos y muerte

Por Serena Gordon

Reportero de Healthday

MIÉRCOLES, 15 de septiembre (HealthDay News/HolaDoctor) — Cuando las personas que tienen enfermedad renal crónica y diabetes tipo 2 toman ciertos medicamentos para la anemia, el nivel de hemoglobina en la sangre debería aumentar.

Sin embargo, un estudio reciente halla que si esos niveles no aumentan por mucho, estas personas que responden mal están en riesgo significativamente superior de problemas cardiacos y muerte.

En su informe de la edición del 16 de septiembre de la New England Journal of Medicine, un equipo internacional de investigadores asegura que los que tuvieron la peor respuesta a los agentes estimulantes de la eritropoyesis (AEE), medicamentos entre los que se cuentan Aranesp, Epogen y Procrit, presentaron un aumento de 31 por ciento en el riesgo de complicaciones cardiovasculares y un aumento de 41 por ciento en el riesgo de muerte.

“Para la gente que tienen enfermedad renal crónica, me parece que esto es más evidencia de que tenemos que ser extremadamente cuidadosos cuando usamos los AEE. Hay potencial de daño. Los pacientes que no responden bien son los que reciben la mayor cantidad del medicamento. Podríamos estarlos poniendo en mayor riesgo”, aseguró el Dr. Scott. D. Solomon, profesor asociado de la Facultad de medicina de la Harvard y director de cardiología no invasiva del Brigham and Women’s de Boston, autor líder del estudio.

“Lo que no podemos determinar a partir de este estudio es si los pacientes tuvieron peores resultados porque estaban más enfermos al comenzar, porque recibieron más del medicamento o por alguna combinación de ambas cosas”, agregó Solomon.

Cuando alguien tiene enfermedad renal, los riñones podrían dejar de producir suficiente eritropoyetina, una hormona, para prevenir la anemia, una deficiencia de glóbulos rojos. Entre los síntomas de anemia se encuentran fatiga y piel pálida. Además, puede contribuir a la enfermedad cardiaca, según el Instituto Nacional sobre la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y del Riñón de EE. UU.

Los AEE fueron desarrollados para reemplazar la eritropoyetina faltante de los pacientes renales y para estimular la producción de glóbulos rojos. Sin embargo, estos medicamentos pueden causar complicaciones graves y hasta potencialmente mortales para algunos pacientes. Debido a esto, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos exige a los fabricantes incluir una advertencia sobre los riesgos.

El estudio actual es un análisis secundario de otro realizado al azar, doble ciego y controlado por placebo en 24 países entre 2004 y 2009. Los voluntarios del estudio, 1,872 en total, tenían diabetes tipo 2 y enfermedad renal crónica.

Los voluntarios del estudio fueron asignados al azar para revisar 0.75 mcg de darbepoetina alfa (Aranesp) por kilogramo de peso corporal o un placebo. Entre las personas que no respondieron bien a la dosis inicial del fármaco, se repitió la dosis luego de dos semanas. Según el estudio, luego de eso, se monitorizaron los niveles de hemoglobina y se ajustaron las dosis según los niveles individuales de hemoglobina.

En el análisis inicial de estos voluntarios del estudio, los investigadores no hallaron reducción en el riesgo de muerte problemas renales o cardiovasculares entre los que tomaron el medicamento, frente a los que tomaron el placebo. Sin embargo, sí vieron un aumento significativo en el riesgo de accidente cerebrovascular. Solomon aseguró que hubo un aumento ligero “poco impresionante” en la calidad de vida de los que tomaron AEE.

Al mismo tiempo, otros estudio han estado hallando un aumento en el riesgo de problemas cardiacos entre quienes toman estos medicamentos. El equipo de Solomon quería saber por qué algunas personas podrían estar en mayor riesgo que otras.

En un subanálisis del estudio inicial, dividieron el grupo en cuatro grupos más pequeños según su respuesta a la darbepoetina alfa, que es como hallaron el aumento en el riesgo de muerte y eventos cardiovasculares entre quienes no respondieron bien al medicamento.

Solomon asegura que considera que este efecto probablemente se verían en otras AEE, no solo en la darbepoetina alfa. Amgen, fabricante de Aranesp, proporcionó fondos para el estudio.

“Este estudio ayuda a clarificar parte de la confusión de estudios anteriores. Cuando se aísla a los que tuvieron problemas, se encuentra que fueron los que no respondieron a los AEE. Creo que esto ayuda a aclarar cómo usar los AEE. Si veo que usted no responde, podría tratarse de otro problema que usted tenga. Necesito darle atención especial porque usted está en mayor riesgo de resultados inadecuados”, aseguró el Dr. Robert Provenzano, presidente del departamento de nefrología del St. John Providence Health System de Detroit.

Pero si usted responde normalmente a los AEE, dijo, los medicamentos podrían mejorar su calidad de vida cuando se ajustan para mantener sus niveles de hemoglobina entre 10 y 12.5 mg/dl.

Solomon aseguró que no estaba seguro si este modesto beneficio observado en los pacientes valía la pena el aumento potencial del riesgo de accidente cerebrovascular. Provenzano refutó diciendo que esa decisión necesita ser individualizada según los efectos de la anemia, así como con otros aspectos de la vida del paciente.

Si usted toma este medicamento, Provenzano sugirió que pregunte a su médico su usted es de los que responde bien o si es de los los del grupo de alto riesgo.

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El uso a largo plazo de de medicamentos para la osteoporosis podría estar relacionado con el cáncer de esófago

Investigadores aseguran que cinco años de medicamentos como Boniva y Fosamax casi duplicaron las probabilidades, pero el riesgo real sigue siendo bajo

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

JUEVES, 2 de septiembre (HealthDay News/HolaDoctor) — Investigadores británicos informan que las personas que toman medicamentos como Boniva (ibandronato), Fosamax (alendronato) o Actonel (risedronato) podrían estar en mayor riesgo de cáncer de esófago.

Esta clase de medicamentos, conocidos como bisfosfonatos orales, son los medicamentos utilizados más comúnmente para tratar la osteoporosis y otras enfermedades de los huesos. Aunque los informes anecdóticos han sugerido que podrían incrementar el riesgo de cáncer de esófago, los investigadores anotaron que la evidencia científica ha sido limitada.

“Lo que nos hace falta por ahora es el panorama completo de beneficios frente a riesgos para el uso a largo plazo de bisfosfonatos, que se recetan cada vez más comúnmente”, señaló la Dra. Jane Green, investigadora líder y epidemióloga clínica de la Unidad de Epidemiología del Cáncer de la Universidad de Oxford. “Nuestros resultados son apenas una parte de ese cuadro”.

No hay implicaciones inmediatas para la práctica clínica, recalcó Green.

“El cáncer de esófago no es común, y aunque el riesgo se duplica, sigue siendo bajo”, para una sola persona, dijo.

Además, “como cualquier estudio de observación, no podemos estar seguros de que los resultados reflejen un verdadero efectos de los medicamentos (podría ser que a la gente que tiene más probabilidades de adquirir cáncer se le receten bisfosfonatos [con más frecuencia]), aunque tuvimos en cuenta las posibilidades conocidas principales. Como siempre, es necesario realizar más investigación”, aseguró Green.

El informe aparece en la edición en línea del 2 de septiembre de BMJ.

En el estudio, el equipo de Green usó la Base de Datos de Investigación de Práctica General (General Practice Research Database) del R. U. para recolectar información sobre cerca de 3,000 hombres y mujeres que tenían cáncer de esófago, más de 2,000 que tenían cáncer de estómago y más de 10,000 a los que se había diagnosticado cáncer colorrectal entre 1995 y 2005.

Compararon a estos pacientes con personas de edad y sexo equiparables que no tenían estas afecciones.

El equipo halló que la gente a la que se había dado diez o más recetas de bisfosfonatos, o que habían recibido recetas para estos medicamentos durante unos cinco años, presentaban casi el doble de riesgo de cáncer de esófago, frente a las personas que no tomaron estos medicamentos.

El grupo de Green también halló mayor riesgo de cáncer de estómago o intestinal, según el informe.

En general, el cáncer de esófago se ve en una de cada mil personas entre los 60 y los 79 durante cinco años. A partir de estos hallazgos, los investigadores calculan que tomar bisfosfonatos orales durante cinco años incrementa esto a dos casos por cada mil personas.

Otro estudio reciente que examinó la misma relación con la misma base de datos no halló aumento en cáncer de esófago por bisfosfonatos, pero este nuevo estudio dio seguimiento a los pacientes por le doble del tiempo que el estudio anterior y por ende tiene más “contundencia estadística”, según los investigadores.

Diane Wysowski, epidemióloga de la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos y autora de un editorial acompañante, comentó que “se ha informado sobre varios eventos esofágicos adversos con el uso de bisfosfonatos, como la erosión y la inflamación del recubrimiento del esófago, constricción y perforación esofágica, y cáncer de esófago”.

Si los resultados de este estudio se confirman y los bisfosfonatos orales duplican los índices de cáncer de esófago, los índices de cáncer de esófago continuarían siendo relativamente bajos, desde el punto de vista poblacional, dijo.

“Sin embargo, debido a que los bisfosfonatos orales se usan ampliamente de manera crónica, los resultados, si se confirman, podrían tener implicaciones para una gran cantidad de pacientes”, señaló Wysowski.

La posibilidad de efectos adversos sobre el esófago debería instar a los médicos que recetan estos medicamentos a sopesar riesgos y beneficios, preguntar a los pacientes sobre trastornos digestivos antes de recetar y reforzar indicaciones de uso a partir de cada producto individual, dijo.

Wysowski recomienda a los pacientes que “se aseguren de seguir las instrucciones de uso e informen a su médico sobre cualquier dificultad para tragar, o incomodidad en la garganta, el pecho, o el sistema digestivo para que su médico pueda evaluar la necesidad de descontinuar los bisfosfonatos orales”.

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El hallazgo contradice una investigación anterior que encontró que Avandia era más peligroso que Actos

Por Amanda Gardner
Reportero de Healthday

MARTES, 24 de agosto (HealthDay News/HolaDoctor) — Un estudio reciente halla que el riesgo de ataques cardiacos o de muerte luego de tomar Avandia y Actos, medicamentos para la diabetes que reducen la glucosa en sangre, es casi el mismo.

Este hallazgo contradice de forma directa a otros estudios que encontraron que el riesgo era elevado para Avandia (rosiglitazona), pero no para Actos (pioglitazona). Sin embargo, los hallazgos, en línea con algunos estudios previos, complican el panorama para médicos y pacientes que intentan elegir el mejor medicamento con menos efectos secundarios.

“La historia de la rosiglitazona se vuelve cada vez más interesante y confusa. Parece que cada vez que tenemos un estudio que indica un problema con el medicamento, aparece otro que encuentra todo lo contrario”, dijo el Dr. Kirk Garratt, director clínico de investigación cardiovascular de intervención del Hospital Lenox Hill en Nueva York.

En julio, los miembros del panel asesor de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE.UU. recomendaron añadir una segunda advertencia de recuadro negro en la etiqueta de Avandia para alertar sobre los peligros cardiacos, aunque, al menos de momento, Actos queda fuera de esta medida.

Pero un experto cree que ambos medicamentos, que pertenecen a una clase conocida como tiazolidinedionas, se deberían evitar.

“Desde el punto de vista cardiaco no se ha demostrado que estos medicamentos ayuden y probablemente sí aumenten el riesgo [de problemas cardiacos]“, señaló el Dr. Bryan Henry, cardiólogo y profesor asistente de medicina en la Facultad de medicina de la Universidad de Rochester en Nueva York. “Creo que Glucofago (metformina) debería ser siempre el medicamento de primera línea para comenzar el tratamiento”.

Aunque no prevengan los ataques cardiacos o accidentes cerebrovasculares, se ha demostrado que Avandia y Actos evitan algunas de las complicaciones microvasculares de la diabetes, como problemas del riñón y neuropatía.

El nuevo estudio, que aparece en la edición del 24 de agosto de la revista Circulation: Cardiovascular Quality and Outcomes, difiere de muchos ensayos anteriores en varios aspectos, lo que podría explicar las diferencias en los resultados.

“Parece que los pacientes de este estudio eran más jóvenes [una edad media de 54 años] y más sanos que lo observado en otros estudios: sólo alrededor del 2 por ciento tenía afecciones cardiacas preexistentes”, señaló Garratt. “Lo más importante, las tasas de eventos [cardiovasculares] eran notablemente bajas. De hecho, las tasas de eventos eran tan bajas que no fue posible analizar los subgrupos, para ver si variables como la función renal o ataque cardiaco previo influían en la respuesta a la rosiglitazona”.

Los autores del estudio analizaron los datos de las recetas de casi 30,000 pacientes de diabetes tipo 2 que estaban afiliados a un seguro privado grupal.

El riesgo de ataque cardiaco, insuficiencia cardiaca o de muerte rondaba el 4 por ciento casi a los tres años sin importar el medicamento que el paciente estaba tomando.

“Nuestro estudio analizó una población de pacientes con seguro privado, por lo que estos podrían ser potencialmente más jóvenes y saludables”, dijo la autora principal del estudio Debra Wertz, directora de resultados de investigación de HealthCore, Inc., la filial de investigación de la compañía de seguros WellPoint, que financió el estudio.

El periodo de tiempo de este estudio, de principios de 2001 hasta finales de 2005, también pudo haber afectado los hallazgos. “A lo largo del tiempo, los patrones de tratamiento podrían cambiar y afectar las diferencias. El uso de Avandia, por ejemplo, ha cambiado bastante”, apuntó, y se prescriben menos recetas.

“Como declaración general, esto no va a cambiar las prácticas de receta en sí, pero sí ofrece una herramienta más para que pacientes y médicos evalúen el uso de la rosiglitazona y la pioglitazona”, agregó Wertz. “Creo que es útil que los médicos y pacientes sean conscientes de todos los datos que hay disponibles y que luego usen esa información para tomar decisiones”.

healthfinder.gov

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  • Detienen los ensayos con un fármaco experimental por sus riesgos
  • La esperanza está en diagnosticarlo antes de que aparezcan síntomas

Lo que ha ocurrido en las últimas semanas refleja bien el punto en el que se encuentra la investigación sobre el Alzheimer en la actualidad. Pocos días después de conocer un trabajo que abre nuevas puertas al diagnóstico precoz de esta enfermedad neurodegenerativa, la compañía Eli Lilly ha decidido suspender el desarrollo de un nuevo fármaco al comprobar que, no sólo no beneficia a los pacientes, sino que incluso podía empeorar su estado.

El diagnóstico avanza, pero el tratamiento se encuentra estancado. Así podría resumirse la situación después del varapalo que ha supuesto el anuncio de Lilly, que llevaba millones de dólares invertidos en la última década con la esperanza puesta en semagacestat; un fármaco que ha pasado oficialmente a mejor vida.

El tratamiento se estaba probando desde hace años en 2.600 individuos con un Alzheimer muy avanzado. Sin embargo, aunque los científicos no confiaban en que detuviese el avance de la enfermedad, sí esperaban que lograse al menos detenerlo. Lo que se encontraron, muy al contrario, es que el nuevo compuesto aumentaba el deterioro cognitivo e incluso aumentaba ligeramente el riesgo de cáncer de piel.

Como analiza en sus páginas el diario ‘The New York Times’, la suspensión del ensayo supone un duro golpe, pero no sólo para la compañía. El fármaco, como otros centenares de compuestos en investigación, trata de bloquear una enzima (gamma-secretasa) encargada de la producción de las placas de la proteína beta amiloide que se acumulan en el cerebro de los pacientes con este tipo de demencia (unos 26 millones en todo el mundo).

Y lo más curioso es que semagacestat no sólo consiguió atravesar la barrera que protege al cerebro de elementos extraños, sino que efectivamente cumplió su objetivo y redujo la producción de beta amiloide. Entonces, ¿qué falló?

Ésa es la pregunta a la que habrá que aprender a responder a partir de ahora, lo que podría poner en cuestión numerosos de los datos sobre el origen de la enfermedad y obligar a buscar tratamientos desde una aproximación más compleja. La compañía Lilly, por ejemplo, ya ha anunciado que seguirá evaluando a los participantes en el ensayo para ver qué ocurre en su cerebro, incluso aunque ya no estén tomando el fármaco retirado.

Diagnóstico precoz

Pero el descubrimiento de nuevas claves para avanzar en el tratamiento tendrá que ir de la mano del diagnóstico precoz, para tratar de alterar el curso de la enfermedad antes de que sea demasiado tarde; cuando las pérdidas de memoria indican que las células cerebrales ya están dañadas irremediablemente.

Es en este campo en el que se ha conocido la buena noticia de las últimas semanas. Se trata de un análisis del líquido de la médula espinal dado a conocer en las páginas de la revista ‘Archives of Neurology’ capaz de predecir casi con un cien por cien de precisión el diagnóstico antes de que el individuo comience a manifestar ningún síntoma (precisamente gracias a la presencia de la proteína beta amiloide).

Falta aún tiempo hasta que estos análisis puedan estar disponibles de manera generalizada y, como señalaba con cautela un editorial en la misma revista, también habrá que valorar hasta qué punto se puede extender su uso, teniendo en cuenta que ofrecen un diagnóstico para una patología sin un tratamiento convincente hoy por hoy.

elmundo.es

Frases para El Alma

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NUEVA YORK, 18 Ago. (Reuters/EP) -

Lilly ha decidido suspender el desarrollo de semagacestat, uno de sus compuestos experimentales para el tratamiento del Alzheimer, después de que los resultados preliminares de dos estudios en fase III –en los que se comparaba esta sustancia con placebo en más de 2.600 pacientes con Alzheimer de leve a moderado– demostraran que los pacientes que tomaban semagacestat empeoraban sus problemas cognitivos y habilidad para realizar tareas cotidianas, además de presentar un mayor riesgo de sufrir cáncer de piel.

Esta determinación, anunciada este martes por Lilly, supone un duro golpe para esta farmacéutica, así como a sus esfuerzos en la difícil tarea de encontrar nuevos medicamentos contra el Alzheimer, que afecta a unos 26 millones de personas en el mundo.

En la actualidad, esta enfermedad puede tratarse con ‘Aricept’ (Pfizer), que tienen mínimos efectos en la mejora de sus síntomas. El pasado marzo, un compuesto de Medivation y Pfizer falló en su última etapa de investigación.

No obstante, la compañía ha advertido de que esta decisión no afectará al desarrollo de los ensayos clínicos que están en marcha con solanezumab, su otro compuesto en desarrollo para el Alzheimer.

Ambos compuestos experimentales se focalizaban en actuar sobre la proteína beta-amiloide, de la que se piensa podría jugar un papel esencial en el desarrollo de esta enfermedad. Sin embargo, ambas sustancias actúan de un modo diferente.

europapress.es

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Además, se observaron menos muertes en el grupo que tomaba diuréticos sin marca luego de 8 a 13 años

MARTES, 13 de agosto (HealthDay News/HolaDoctor) — Los medicamentos de marca costosos para reducir la presión arterial no son mejores para prevenir la enfermedad cardiovascular que los diuréticos genéricos más antiguos, según revela información de largo plazo de un estudio de gran tamaño.

Participaron más de 33,000 pacientes de hipertensión arterial seleccionados de manera aleatoria para tomar un diurético (clortalidona) o uno de dos medicamentos más nuevos, un bloqueador de calcio (amlodipina) y un inhibidor de la ECA (lisinopril).

Los datos del ensayo de uso de antihipertensivos y tratamiento para reducir los lípidos para prevenir el ataque cardiaco (Antihypertensive and Lipid-Lowering Treatment to Prevent Heart Attack Trial, ALLHAT), publicado en 2002, mostró que luego de entre cuatro y ocho años de seguimiento, el diurético fue mejor que el bloqueador de calcio para prevenir la insuficiencia cardiaca y mejor que el inhibidor de la ECA para prevenir el accidente cerebrovascular, la insuficiencia cardiaca y la enfermedad cardiovascular general.

Los hallazgos señalan que las diferencias entre los medicamentos se redujeron luego de ocho a trece años de seguimiento. Sin embargo, el diurético seguía siendo mejor en dos áreas. Comparado con los pacientes que tomaron el diurético, los del grupo del inhibidor de la ECA presentaron un índice de mortalidad 20 por ciento superior por accidente cerebrovascular, mientras que los del grupo del bloqueador del canal de calcio presentaron un índice 12 por ciento mayor de hospitalización y muerte por insuficiencia cardiaca.

Los resultados tenían previsto presentarse el viernes en el Foro Internacional del Corazón y Congreso del Corazón de China en Pekín.

“Continuamos extrayendo datos que hemos recolectado durante el ensayo”, aseguró en un comunicado de prensa de la Universidad de Loyola el Dr. Paul Whelton, presidente y director general del sistema de salud de la universidad y presidente de ALLHAT.

ALLHAT es financiado por el Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre.

healthfinder.gov

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